
La preocupación por la alimentación no es nada nuevo, sino que se trata de algo que siempre hemos tenido presente. Hoy, en esto blog de salud, os vamos a hablar de los alimentos funcionales. Si no has oído hablar de ellos, este el momento y el lugar para hacerlo.
Para empezar, que mejor manera que contarte qué son los alimentos funcionales. Estos son unos alimentos o unas sustancias que son beneficiosos para nuestro organismo y que pueden, incluso, prevenir enfermedades. Estamos hablando de alimentos buenos, que tienen sustancias positivas para nuestra salud.
Los principales países consumidores de alimentos funcionales son EE.UU. o Japón. La principal salvedad que se puede hacer es importante: los alimentos funcionales no curan. Son importantes para seguir una dieta equilibrada y para prevenir ciertos tipos de enfermedades. Por ejemplo, son buenos para regular la flora intestinal, así como para mejorar la diarrea, entre otras cosas.
Los alimentos funcionales pueden ser porbióticos o prebióticos. Los primeros tienen microorganismos en su composición y los segundos son sustancias que no se digieren.
Estamos ante un tipo de alimentos que están empezando a desrrollarse con fuerza en el mundo, en busca de mejorar nuestra alimentación. Para ello, estos alimentos funcionales se añaden al resto de alimentos, como puede ser el Actimel. Pues bien, estos alimentos funcionales tratan de aportarnos los nutrientes y los componentes esenciales para nuestro organismo, como resumen que podemos hacer. También podemos decir que la principal función es gastrointestinal, aunque también tienen propiedades antioxidantes.
Espero que esto te sirva para conocer un poco mejor a los alimentos funcionales. Una novedad en el campo de la alimentación, que se está abriendo paso en la sociedad actual.
Por: Alejandro Castellón


