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Los beneficios de las aguas termales

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Es posible que los que buscan el secreto de la eterna juventud encuentren en las aguas termales uno de los ingredientes para la fórmula. Milenarias y curativas, aquí presentamos algunas de sus propiedades.

Las aguas termales son una de las terapias alternativas más reconocidas en la actualidad, por sus evidente influencia positiva en la salud de las personas. Cuando alguien entra en contacto con estas aguas, la temperatura es beneficiosa y los minerales son absorvidos por la piel.

Una vez en el organismo, los minerales son depositados en el tejido celular subcutáneo y desde ahí ejercen su acción activando el metabolismo orgánico a través del eje hipotálamo-suprarrenal.

Así pues las aguas termales, además de altas temperaturas poseen propiedades minerales, aumentan la temperatura del cuerpo, lo que ayuda a eliminar gérmenes y bacterias del cuerpo, al tiempo que aumenta la presión hidrostática del cuerpo, con lo que aumenta la presión sanguinea y la oxigenación.

Con este aumento de la oxigenación que le llega a todas las células del cuerpo, se mejora el metabolismo y por tanto el funcionamiento de la digestión.

Además, las inmersiones constantes en este tipo de aguas termales ( por períodos de un mes o más) pueden ayudar a mejorar el desempeño de las glándulas endocrinas, el sistema nervioso y el sistema inmunológico.

Adicional a lo anterior, las aguas termales también pueden curar la mente. Proveen un estado de relajación mental, producción de endorfinas y regulación de las funciones glandulares. Muchos de estos efectos se deben al consumo del cuerpo de minerales como dioxido de carbono, azufre, calcio y magnesio.

Hay enfermedades de la piel que pueden tener una marcada mejoría (psoriasis, la dermatitis y las enfermedades por hongos) por baños en aguas termales.

Algunos de los beneficios más reconocidos de las aguas termales son:

  • La recuperación funcional de la neuroparálisis central y periférica
  • Curación de algunas enfermedades metabólicas como la diabetes, la obesidad y la gota
  • Problemas gastrointestinales crónicos
  • Enfermedades respiratorias leves
  • Problemas de la circulación
  • Enfermedades crónicas de la piel
  • Enfermedades relacionadas con el estrés y otras de tipo psicosomático
  • Secuelas de trauma
  • Enfermedades ginecológicas crónicas.

En caso de embarazo es mejor consultar al médico antes de usarlas. Además, mientras se esté en una piscina termal hay que hidratarse con agua fría de forma permanente.