
Una de las lesiones más habituales y más comunes que podemos sufrir es una simple herida. Desde un arañazo hasta una herida más profunda producida por una caída, son bastante frecuentes entre las personas, sobretodo los niños, que son los que más veces “aterrizan” en el suelo. Es posible que alguna vez te hayas preguntado cómo curar una herida. En nuestro blog de salud te desvelamos los secretos.
Realmente, no es un misterio ni nada por el estilo, y quien más quien menos, alguna vez en su vida ha curado una herida, seguro. No tiene ningún truco pero sí que hay una serie de procedimientos que podemos catalogar como comunes. De todas formas, insisto, curar una herida no tiene mucho misterio. Aunque eso sí, dependerá de la profundidad de la herida o de lo abierta que está, naturalmente, cuanto más profunda y más abierta esté la herida, más difícil será de curarla. Además de esto, hay otros factores importantes a tener en cuenta, como pueden serlo la naturaleza de la herida, es decir, con qué se ha producido, o también hay que ver si hay signos de infección.
Por tanto, lo más importante a la hora de curar una herida es desinfectar, como también lo es la higiene a la hora de limpiar la herida: lavarse las manos antes de curar la herida es fundamental, para evitar infectar más aún la herida. Detener la hemorragia y limpiar la herida con agua son los dos pasos siguientes. Además de agua, puede resultar muy útil aplicar suero fisiológico, y una vez limpia la herida, aplicar povidona yodada (es decir, Betadine). Por último, resulta útil tapar la herida con un apósito.
Por: Alejandro Castellón
Etiquetas: dolor, remedios, Tratamientos
Categorías: General, Higiene


