La Navidad es la época de los excesos alimenticios, en la que comemos más de la cuenta. Una vez finalizada esta época, desde este blog de salud queremos reflexionar sobre la cantidad de turrones, polvorones, alcohol y abusos de alimentos que hacemos en este período del año: el empacho gastronómico de la Navidad.

Con la Navidad llega la típica y tópica etapa en la que nos dejamos llevar, dejamos de cuidar nuestra dieta del año y acabamos atiborrándonos de comida, sobre todo de dulces: turrones, mazapanes, polvorones, bombones, … Pero también marisco o carnes son otros alimentos que hacen que las digestiones pesadas, propiciadas por el exceso de comida, sean la tónica dominante de la Navidad.
Resaca, acidez de estómago, vómitos, dolor de cabeza, gastritis, digestiones pesadas, empacho, … La Navidad, al final, acaba por saturarnos. Hay que buscar dietas saludables y no hacer excesos, ya que a la larga pasa factura a nuestro organismo.
La clave está en moderar el consumo de alimentos en esta época del año para evitar el empacho. Hay que procurar combinar los típicos productos navideños con tu dieta diaria habitual, en la que debes introducir frutas y verduras. Evita las grasas y no abuses de la carne ni de los dulces. Busca alimentos ligeros y fáciles de digerir para evitar lo que en muchas ocasiones parece inevitable: el empacho gastronómico de la Navidad.
Por: Alejandro Castellón
Etiquetas: Alimentación, Eventos, Nutrición
Categorías: Dietética, General, Nutrición


