El cuerpo humano necesita minerales para vivir, para desarrollar sus funciones pero, eso sí, todo en su justa medida. Ahora resulta que el exceso de fósforo es negativo para el organismo, pues tiene una serie de problemas que pueden llegar incluso a aumentar la mortalidad. Lo bueno es que el metabolismo sabe controlar los niveles de este mineral.

El organismo es una máquina perfecta, sabe de qué está compuesto, tiene un almacén para guardar los excesos para esos momentos en los que hace falta y también es capaz de desechar lo que no necesita. Con el fósforo pasa lo mismo.
Pero tranquilos, ya que el organismo presenta un sistema mediante el cual evita que el fósforo se acumule. De aquí se puede deducir que el exceso de fósforo es negativo. Puede decirse que la acumulación de fósforo en el organismo favorece el envejecimiento y la longevidad, por lo que hay investigaciones (llevadas a cabo, entre otros, por la Red de Investigación Renal) que detallan que la acumulación de fósforo se asocia con la mortalidad. Aquellos pacientes con problemas cardiovasculares y altas cifras de fósforo en el organismo presentaban una mayor presencia de infartos.
Entre las principales funciones del fósforo está la de mantener la estructura ósea en condiciones, ya que su actuación se concentra en el mantenimiento de huesos y dientes. Además, el fósforo también está inmerso en los procesos metabólicos, y es un componente clave en el aspecto energético del ser humano, ya que forma parte de las membranas celulares (sobre todo en aquellas que están en los tejidos cerebrales).
Por: Alejandro Castellón
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