
Abrimos el frigorífico y nos encontramos con que el yogur está caducado: ¿qué hacemos?, ¿lo tiramos o nos lo comemos? Esta es una de las dudas más frecuentes que surgen en el entorno alimenticio. Desde nuestro blog de salud queremos colaborar contigo en lo que a la fecha de caducidad de los alimentos se refiere, ya que se trata de algo que hay que tener muy en cuenta.
En primer lugar, desconfía de un alimento que no tenga fecha de caducidad, ya que es responsabilidad del fabricante incluirla, y además, es obligatorio que todo producto alimenticio la lleve.
Piensa que la fecha de caducidad es como la garantía de que el alimento está en buenas condiciones.
Por otro lado, hay algunos alimentos que no necesitan incluir la fecha de caducidad ya que no suponen ningún riesgo para la salud. Estos son los productos de confitería, las bebidas alcohólicas o las frutas y verduras frescas. Esto no quiere decir que no se estropeen estos alimentos, sino que no son malos para la salud.

Pero los responsables de indicar la fecha de caducidad en los alimentos son los fabricantes o distribuidores. Para saber qué fecha tienen que poner se basan en los microorganismos que causan infecciones, así como la textura del alimento, el aroma y el sabor. También se fijan en las condiciones en las que se conserva el alimento, esto es, la humedad o refrigeración, así como la luz que pueda recibir.

