Cuando acudimos al médico y nos explica la necesidad de realizarnos una colonoscopia, nosotros, los pacientes, nos alteramos sólo de pensar en qué consiste, muchas veces porque no sabemos qué es una colonoscopia exactamente y cuál es su utilidad. Hoy, desde Cosas de Salud, os vamos a contar todo lo que necesitáis saber sobre esta prueba médica.
Como todos sabéis, la colonoscopia es una prueba diagnóstica que permite a los doctores observar todo nuestro intestino grueso e, incluso, la parte final del intestino delgado. La finalidad de esta prueba es la extracción de biopsias y la realización terapéutica endoscópica. Para llevarla a cabo, se empla un tubo flexible que se introduce en el ano.
Si tenéis que someteros a esta prueba médica, sabed que, antes de entrar en la sala en la que os practicarán la endoscopia, tenéis que desprenderos de todos los objetos metálicos que llevéis con vosotros. Una vez hecho esto, se prodecerá a administraros analgésicos y sedantes para que la prueba no sea más desagradable y molesta.
Es normal que, durante la exploración, sintáis molestias abdominales y sensación de hipertensión adominal e, incluso, necesidad de evacuar vuestro intestino. La prueba suele durar entre 15 y 60 minutos. No sentiréis ningún tipo de dolor porque la mucosa del intestino no cuenta con terminaciones nerviosas, así que sólo os sentiréis un tanto molestos.
Al mismo tiempo, habéis de saber que, para llevar a cabo la colonoscopia, es necesario que vuestro intestino esté limpio. Por ello, los días anteriores a la prueba, vuestro médico os prescribirá una dieta sin fibra, ni frutas, verduras o legumbres y, la jornada anterior a la exploración, deberéis tomar un laxante. De tal forma, que el intestino quede completamente limpio.
El mismo día en que os practicarán la colonoscopia, no podréis probar ningún tipo de alimento y, si necesitáis tomar alguna medicación, deberéis hacerlo simplemente con agua y a sorbos muy pequeños. Os preguntaréis por qué, pues bien, algunos medicamentos pueden alterar la prueba de la que hoy os estamos hablando. Por ello, es importante que, al menos 5 días antes de la exploración, no toméis ni aspirinas, ni antiinflamatorios, ni anticoagulantes, ni medicamentos que lleven hierro.
Son poco los casos en los que se dan complicaciones durante la exploración, concretamente menos de una por cada 1000 colonoscopias. Las complicaciones que se han presentado hasta ahora en estos pacientes son distensión del abdomen, dolores, hipotensión, flebitis, reacciones alérgicas, infecciones, aspiración bronquial, hemorragias, perforación o parada cardiorespiratoria. Lo lógico es que, de presentarse alguna de estas complicaciones aunque ya decimos que son casos muy raros, éstas aparecen cuando se lleva a cabo una realización terapéutica, es decir, cuando es necesario extraeros, por ejemplo, algún pólipo. Pero ya os decimos que no es muy habitual que se presenten riesgos.
Si, después de hecha la colonoscopia, sentís dolores abdominales, tenéis fiebre o se producen hemorragias rectales, acudid al médico urgentemente. Así evitaréis males mayores.
Fuente: Clínica Universitaria de Navarra
Por: Raquel Martin
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