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¿Qué es el síndrome de Hoffa?

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Al igual que la alimentación y el estilo de vida, el ejercicio regular y la práctica de deportes de forma moderada son factores que nos ayudarán a disfrutar de buena salud y una vida larga.

Está claro que el deporte es salud. Los beneficios para la salud son innumerables: nos ayuda a mantenernos en forma y evitar problemas de sobrepeso, regular el estrés, fortalecer y tonificar nuestros músculos y mejorar la coordinación motriz. Sin embargo, el ejercicio extremo de forma regular y constante puede ser muy perjudicial para nuestro organismo. Es el caso de muchos deportistas de élite, que llevan su organismo y resistencia al máximo de sus posibilidades durante bastantes años. Por ese motivo, es muy habitual que estos deportistas sufran muchas más lesiones que el resto de personas.

El tener que recuperarse rápidamente, provoca que en algunos casos los deportistas no se curen de forma adecuada y que arrastren secuelas. De ahí que sea habitual que muchos ex-deportistas de élite tengan dolores crónicos en las articulaciones, lesiones mal curadas o muertes prematuras.

Hay que tener en cuenta que los deportistas profesionales suelen pasar bastantes horas al día entrenando al máximo nivel y llevando una alimentación que en condiciones normales no sería la más correcta, aunque dependerá también del deporte que practique. Estas costumbres suelen pasar factura incluso a los deportistas más importantes. El último caso es del Rafael Nadal, el brillante tenista español.

A pesar de contar con una preparación física envidiable y todo un equipo de especialistas que cuidan hasta el último detalle sobre el físico y la salud del tenista, el alto nivel de exigencia del tenis y la propia ambición del jugador por mantenerse en lo más alto durante tantos años, provoca que el cuerpo se resienta y sean muy habituales las lesiones.

El manacorí ha sufrido ya numerosas lesiones a lo largo de su carrera, la última de ellas la enfermedad de Hoffa, un síndrome bastante desconocido y del que en los últimos días hemos oído hablar bastante en los medios de comunicación.

A pesar de que es un síndrome bastante molesto y muy doloroso, no conlleva tanta importancia como otras lesiones de la rodilla, por lo que en ningún caso debería dejar secuelas siempre que sea bien tratada. Esta lesión, que suele afectar a jóvenes adultos y deportistas, es una inflamación del tejido graso situado justo por detrás del tendón rotuliano y debajo de la rótula. Esta zona grasa afectada se conoce como almohadilla grasa de Hoffa.

Su origen puede ser debido a distintas causas como un traumatismo en la cara anterior de la rodilla sobre el tendón rotuliano, enfermedades de la rodilla como puede ser la artrosis o microtraumatismos repetidos en la misma zona. En el caso de Nadal, ha sido provocada por la tendinitis sufrida el año pasado.

El proceso de rehabilitación consiste en “desinflamar” el tejido que se encuentra hinchado. Para ello, el tratamiento habitual es bastante reposo, fisioterapia de musculación, electrodos, láser, termoterapia profunda y antiinflamatorios para tratar el dolor.

En algunos casos se puede hacer crónica esta dolencia, de ahí que sea importante evitar cualquier tipo de actividad física y hacer mucho reposo para recuperarse por completo.

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