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¿ Qué es la Dieta Macrobiótica? Características y peligros que conlleva

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Existen multitud de dietas que nos pueden ayudar a perder peso y a mantener un buen estado de salud. De ahí que elegir la más apropiada en función de nuestras necesidades no sea una tarea sencilla. Por ese motivo, es importante antes de iniciar cualquier tipo de dieta ponerse en manos de nuestro doctor o especialista en nutrición para que nos asesore y nos marque unas pautas. Por el contrario, no hay que iniciar una dieta por nuestra cuenta, porque puede acarrear graves problemas para nuestra salud.

Entre el gran número de dietas existentes, una de las más conocidas es la dieta Macrobiótica, aunque más bien deberíamos de hablar de una serie de normas y consejos dirigidos a obtener, en principio, una vida longeva y saludable. Creada por George Oshawa a mediados del siglo pasado en Japón, en poco tiempo ganó un gran número de seguidores en todo el mundo.

Uno de los pilares básicos de esta dieta es la búsqueda del equilibro físico y emocional a través de la nutrición. Sin embargo, y a pesar que, en efecto, tiene beneficios para nuestra salud, también tiene una serie de desventajas y puede llegar a ser, incluso, grave para la salud si se sigue por períodos prolongados.

Según esta filosofía, para evitar la aparición de enfermedades hay que guardar un equilibrio entre los principos Yin y Yang, que están presentes por toda la naturaleza. Este equilibrio se consigue con la serenidad espiritual, la tolerancia y una buena alimentación. Asimismo, el estado de ánimo es dependiente también en gran medida de la alimentación.

Así, los alimentos se clasifican también en las mismas dos categorías: Yin y Yang. Los alimentos más beneficios para nuestra salud son los alimentos Ying, ya que son los que son totalmente naturales, como las frutas, la miel, el azúcar, verduras, arroz o el té. Por el contrario, los alimentos Yang son aquellos cuyo consumo hay que limitar: carne roja, café, comidas con exceso de sal, dulces industriales, alcohol, pan blanco, embutidos, refrescos…

Se suele numerar esta dieta del -3 al+7. En las cinco primeras fases se eliminan de forma progresiva todos los alimentos de origen animal. En las sucesivas se eliminan también los alimentos procesados o elaborados hasta alcanzar la dieta +7, en la que ya sólo se consumirían granos de cereales triturados. También se reduce el consumo de agua, lo cual nunca puede ser positivo para nuestro organismo, que requiere siempre de una correcta hidratación.

Las principales características de esta dieta macrobiótica son:

– Los cereales integrales deben conformar el 50% del total de alimentos que se consumen cada día.

– Por su parte, las hortalizas y vegetales cocidos suponen el 25% del consumo diario.

– Las legumbres deben constituir un 15% del total de lo que comemos cada día.

– Los alimentos se cocinan con aceite vegetal o agua y sólo utilizando sal marina.

– Se limita bastante el consumo de proteínas animales. Sólo se permite comer pescado blanco dos veces a la semana, mientras que las únicas carnes permitidas, y de manera excepcional, son las de pollo y pavo.

– La fruta, por lo general, debe estar cocida, seca o, si se tiene buena salud, frescas. No se permite el consumo de frutas y verduras que hayan sido tratadas con abonos o fertilizantees.

– Sólo se puede consumir un huevo fertilizado cada diez días.

– Las bebidas y líquidos se deben consumir siempre después de las comidas y en pequeños sorbos. Además, se prefiere el té de tres años y el café de cereales sobre el agua.

– Hay que evitar aquellos alimentos cuyo origen esté lejos de donde se vive.

– Están prohibidas las especias e ingredientes químicos.

– Hay que consumir las verduras estacionales.

– Hay que evitar consumir patatas, berenjenas y tomates.

– Se recomiendan los cereales de todo tipo, pero no así sus harinas.

– Cada bocado hay que masticarlo al menos 50 veces

Como vemos, la dieta macrobiótica es bastante restrictiva en los tipos de alimentos que se consumen y no es fácil de realizar. A pesar de que incita a un estado saludable, ponerla en práctica puede ser muy duro y obligarnos a cambiar prácticamente nuestros hábitos de vida.

Por las propias peculiaridades de esta dieta, se debe realizar siempre con asesoramiento experto, ya que puede tener una serie de consecuencias negativas para la salud, ya que se puede tener un importante déficit de proteínas y vitaminas, en especial la B12. También es muy importante hacer un seguimiento de los niveles de Hierro, calcio, ya que las personas que realizan esta dieta suelen tener importantes carencias.

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