
Todos nos hemos quemado alguna vez en casa, la plancha, la vitrocerámica e incluso la misma tostadora, pueden convertirse en auténticas amenazas. Las quemaduras que provocan suelen ser poco importantes, pero sí muy molestas. Existen ciertos remedios caseros para estas quemaduras de poca profundidad que nos aliviarán rápidamente.
Lo primero que tenemos que hacer es enfriar la quemadura, para ello, hay que meterla debajo del grifo durante unos 15 minutos. En contra de lo que se pueda pensar, el agua fría es mucho mejor que el hielo, desaconsejable en todo caso porque podría pegarse a la quemadura y empeorarlo todo. Luego envuelva su mano en una compresa con vinagre para conseguir bajar la inflamación.
Después de este paso, y una vez que la quemadura esté bien limpia y se haya enfriado, existen diferente ungüentos que podrían servir para su más rápida cicatrización y para mitigar el dolor. Entre lo que nos encontramos más a mano en casa está el socorrido bote de pasta de dientes. Sin embargo son preferibles otros métodos más precisos como la aloe vera o en su defecto aceite de cajeput, proviniente de la planta Maleuca.
Por: carolina.bao
Etiquetas:
Categorías: General


