
Tener que enfrentarse a una operación es una preocupación y una situación que puede ocasionar una cierta sensación de preocupación por los riesgos de la anestesia. En este blog de salud tratamos el tema de forma delicada, sabiendo que la anestesia es una de las partes que más riesgo suponen dentro de una operación.
No todas las operaciones son iguales ni tienen las mismas consecuencias para nuestro organismo. Hay operaciones que necesitan una pequeña cantidad de anestesia suministrada de forma local, que apenas supone un riesgo para la salud. En este sentido, destaca la anestesia que nos pone el dentista cada vez que tiene que hacer algo a nuestros dientes.
Para las operaciones grandes en las que se necesita dormir todo el cuerpo, la cosa cambia. Desde este punto de vista, los riesgos de la anestesia para el organismo son varios: dependen del tipo de operación a la que se vaya a someter el paciente y del estado físico que tenga. Uno de los mayores miedos de las personas que necesitan anestesiarse para una operación es el despertar de la anestesia, ya que hay quien piensa que puede no despertar.

Las naúseas y los vómitos pueden darse y podemos entenderlos como riesgos, pero también son comprensibles dado que el paciente puede tener dificultades para eliminar la anestesia. Otro riesgo puede ser el delirio o la inestabilidad mental acompañada de consusión, que por otro lado es comprensible.
Un riesgo más preocupantes es el ataque cardíaco, pero el corazón debe recuperar su estado paulatinamente. El corazón sufre en las operaciones con anestesia, y el riesgo de algún tipo de anomalía en el corazón siempre existe.
Por: Alejandro Castellón
Etiquetas: riesgos, Tratamientos
Categorías: General


