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Riesgos de los Corticoides

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Los corticoides tienen un gran potencial en el tratamiento de una variedad de condiciones, desde  lupus hasta el asma imitan los efectos de las hormonas que el cuerpo produce de forma natural en las glándulas suprarrenales.

Cuando las dosis exceden los niveles normales del cuerpo, los corticoides suprimen la inflamación, que puede reducir los signos y síntomas de enfermedades inflamatorias, como la artritis y el asma, sin embargo los corticoides también conllevan el riesgo de producir efectos secundarios.

Los efectos secundarios dependen de la dosis de la medicación que se  recibe; en cuestión de días o semanas de iniciar el tratamiento oral, se puede tener un mayor riesgo de padecer glaucoma, retención de líquidos, aumento de la presión arterial, cambios de humor y aumento de peso, con depósitos en el abdomen, cara y parte posterior del cuello.

Al tomar corticoides orales a largo plazo, se puede experimentar: cataratas, azúcar en la sangre, diabetes, aumento del riesgo de infecciones, pérdida de calcio de los huesos, desencadenando osteoporosis y fracturas, irregularidades menstruales, piel fina y aparición de moretones.

Efectos secundarios de los corticoides tópicos

Por vía tópica pueden conducir a tener piel delgada, lesiones rojas y acné.

Efectos secundarios de los corticoides inhalados

Al utilizar corticoides inhalados, algunos de los fármacos se pueden depositar en la boca y la garganta en vez de hacerlo en los pulmones, pudiendo causar tos, ronquera, sequedad en la boca y dolor de garganta.

Efectos secundarios de los corticoides inyectados

Los efectos secundarios producidos pueden incluir dolor, infección, encogimiento de los tejidos blandos y pérdida de color en la piel. 

A pesar de sus efectos secundarios, los medicamentos corticoides siendo un tratamiento médico importante; para obtener el máximo beneficio con el menor riesgo debe:

– Tratar de disminuir las dosis o administrar dosis intermitentes.

– Cambiar a tratamientos no orales de corticoides.

Consultar los cambios o decisiones de la terapia con el médico.

– Si se ha de suspender el tratamiento, no hacerlo de forma repentina, sino gradualmente.

Fuente Imagen ThinkStock.

 

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