
Los trastornos derivados del sueño (o de la falta de sueño) son muchos y variados. En nuestro blog de salud nos centramos en una cuestión que no se produce con frecuencia pero que sí la pueden sufrir algunas personas. Nos referimos a aquellos que son sonámbulos y que más de una vez se han preguntado “soy sonámbulo: cómo combatirlo“.
Si eres de los que te levantas por la noche de manera inconsciente, es posible que seas sonámbulo. Hay varios tipos de sonámbulismo, está el tranquilo o benigno, y por otro lado está el agresivo.
Si padeces el primero, una de las primeras medidas que puedes adoptar es colocar una cámara de vídeo en tu habitación y ponerla a grabar por la noche, antes de acostarte, para comprobar tus movimientos. Si le llevas la grabación a un médico, este puede ayudarte mucho en tu diagnóstico.
Uno de los mayores peligros que puede correr el sonámbulo es hacerse daño; para evitarlo, oculta todos los peligros que estén al alcance, como tijeras o cuchillos. Protege las puertas con seguro para no abrirlas, si tienes escaleras pon un obstáculo para no caerte.
Es importante que si convives con una persona sonámbula, no la despiertes. Ten en cuenta que está profundamente dormida, y que si la despiertas puede llevarse un susto fuerte, que puede ser perjudicial para su salud. Debes acompañarlo hasta la cama, de manera silenciosa.
Si por el contrario detectas que tienes sonambulismo agresivo, debes acudir al médico rápidamente para que valore tu situación y te ponga el tratamiento adecuado, porque ya sabes que más vale prevenir que curar.
Por: Alejandro Castellón
Etiquetas: Sueño, Tratamientos
Categorías: General


