El ser humano está preocupado por su morfología, por lo que no duda en preguntarse qué diferencias hay entre unos y otros, en la que todo es comparable, como los tipos de pie. Puede resultar complicado hablar de cuántos tipos distintos de pie puede haber, puesto que cada persona tendrá sus propias características. No obstante, hay unos patrones que podemos seguir para comprobarlo.

Los pies pueden clasificarse de muy diversas formas. Podemos apelar a su tamaño, cuya distinción más inmediata es distinguir entre pies grandes, pequeños y medianos. Creo que no hay necesidad de explicar la distinción entre unos y otros.
- El pie griego es el pie que puede verse en las esculturas griegas, por ello que tenga ese nombre. En concreto, este pie tiene el segundo dedo más largo que el dedo gordo (que mide lo mismo que el tercero). El cuarto y quinto dedo son más pequeños.
- El pie polinesio es el que tienen todos los dedos casi del mismo largo y a la misma altura.
- El pie egipcio (el de las estatuas de los faraones), tiene el dedo gordo más largo, mientras que el resto de dedos están en orden decreciente. En general, se trata del tipo de pie más habitual entre los seres humanos y, por su forma, está más expuesto a lesiones como los juanetes.
Otra posible clasificación del pie obedece a la forma del puente, aunque no es habitual. En este sentido, podemos decir que los pies tienen puente alto, bajo o medio, en relación a la altura del puente. De este último se derivarían los pies planos.

