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Una alimentación equilibrada y ejercicio físico, claves contra la obesidad infantil

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Más allá del problema estético, la obesidad infantil es un grave problema de salud pública que se incrementa cada día y es un importante factor de riesgo de sufrir enfermedades en el futuro, muerte prematura y discapacidad en la edad adulta. Asimismo, los niños con sobrepeso sufren dificultades respiratorias, mayor riesgo de fracturas, hipertensión, presentan marcadores tempranos de enfermedad cardiocascular, problemas psicológicos y resistencia a la insulina. Hay que tener en cuenta también que la la obesidad infantil condiciona el futuro de los niños, ya que serán mucho más propensos a ser adultos obesos, con los consiguientes problemas para la salud.

Los malos hábitos alimenticios y el sedentarismo está provocando un aumento alarmante de los casos de obesidad infantil. De hecho, la Organización Mundial de la Salud (OMS), señala que la obesidad ha alcanzado ya la dimensión de epidemia a nivel mundial. A pesar de que España puede presumir de contar con la dieta mediterránea, es ya el país de la Unión Europea con mayor número de obesos, mientras que ya superamos a Estados Unidos (16%), con un 19% de niños obesos. De ahí que sea tan importante hacer un llamamiento sobre la creciente incidencia que tiene esta enfermedad en nuestro país.

Todos los expertos señalan la importancia de combinar una alimentación equilibrada y el ejercicio físico diario para luchar contra la obesidad infantil. Sólo de esta manera se podrá descender la incidencia de este grave problema para la salud. Actualmente, dos de cada tres hombres tienen sobrepeso y una de cada seis personas es obesa. Por otro lado, el porcentaje de la obesidad infantil se ha incrementado en un 35% en la última década. Tres de cada diez niños de entre 3 y 12 años sufre exceso de peso, en concreto el 21,7% padece sobrepeso y el 8,3% es obeso. Los niveles más elevados de obesidad se presentan entre los jóvenes de 6 a 13 años.

Esta tendencia es especialmente preocupante en la población infantil, ya que cuatro de cada cinco adolescentes que sufren obesidad lo padecerán de adulto. Es la infancia el momento perfecto para reconducir los malos hábitos y educar a los hijos en la necesidad de realizar ejercicio y llevar una alimentación equilibrada. Ambas son las claves para reducir el impacto de la obesidad infantil, ya que no hay tratamientos farmacológicos que se deben utilizar en niños y adolescentes. Del mismo modo, al adquirir hábitos saludables en esa temprana edad, será más fácil mantenerlos cuando sean adultos.

Todos los niños deben realizar al menos 30 minutos de actividad física diaria, como puede ser la práctica de algún deporte. Cuando sea imposible acudir a instalaciones deportivas por falta de tiempo o debido a las condiciones meteorológicas, sistemas como el sensor de movimientos Kinect para Xbox 360 ofrecen una herramienta más para realizar ejercicio también en casa, al tiempo que ayuda a coger el hábito de hacer ejercicio diario de una forma más divertida y en familia.