Puede llegar a sorprendernos la cantidad de dietas que existen. Unas son más conocidas, otras más eficaces, pero no creo que haya nadie que la haya probado todas. La dieta de la zona es un ejemplo de las muchas dietas que te contamos en nuestro blog de salud, para intentar que encuentres la que más se adapta a tus necesidades.
Porque bien sabrás que cada cuerpo es distinto y necesita un tipo de dieta distinto. Es decir, que si la vecina te dice que ella ha probado una dieta milagro, puede que a tí no te vaya bien. Cada organismo funciona de una manera distinta, por eso, las dietas también afectan de distinta manera a nuestro organismo.
La dieta de la zona se caracteriza por comer de todo pero de forma equilibrada. Es decir, no se basa en comer sólo un alimento, como la dieta de la alcachofa o la del melón, ya que de este modo se está dejando de lado otros componente básicos en nuestra alimentación.
Para ello, hay que tratar de mantener estables los niveles de azúcar en el organismo. El truco está en comer alimentos integrales. Los productos integrales tienen un bajo índice glucémico, por lo que se pueden consumir con más habitualidad y menos riesgo para nuestra dieta. La pasta, el arroz o el pan son alimentos necesarios que se pueden tomar en forma integral, y son perfectamente válidos.
Es decir, que tenemos que comer la cantidad diaria recomendada de fruta y verdura, sino más, y acompañarla con alimentos integrales. Esta dieta no ha convencido en Estados Unidos, ya que no se entiende cómo una dieta que parece ser equilibrada, te ayude a perder peso de forma tan rápida. La respuesta es clara: “no es oro todo lo que reluce”. La dieta de la zona no es tan eficaz como la pintan.
Por: Alejandro Castellón
Etiquetas: Dietética, ejercicio
Categorías: Dietética, General



