Cómo afecta tu cama al descanso

Dormir bien es muy importante para el organismo, ya que la falta de sueño afecta a diferentes funciones del cuerpo humano y también al humor. Una de las maneras de conseguir una buena calidad de sueño es tener una cama que reúna las condiciones necesarias para que el cuerpo descanse. Un colchón muy antiguo y desgastado puede no solo afectar al sueño, sino también ocasionar dolores de espalda y otras molestias.

Cómo afecta tu cama al descanso

Si no sabes cuáles son las características más importantes para que tu cama sea perfecta, vamos a darte algunas claves para que tomes nota y te fijes en ellas a la hora de comprar un colchón, una almohada y un somier.

¿Cómo es la mejor cama?

Aunque hay diferentes factores que pueden afectar al descanso (estrés, calor, trabajo, tos, etc.), debemos asegurarnos que la cama es la correcta, ya que pasaremos muchas horas en ella. Estos son algunos de los criterios en los que debes fijarte a la hora de elegirla:

Colchón

Uno de los aspectos esenciales en un colchón es la firmeza y su capacidad de adaptarse a nuestros movimientos, aunque es algo muy subjetivo, ya que hay personas a las que les gusta tener un colchón más firme que a otras. Con el paso del tiempo y el uso, los colchones pierden firmeza y llega la hora de cambiarlo por otro, además, se suele recomendar comprar uno nuevo cada 8 o 10 años. Otro factor importante es el tamaño, tanto de alto como de ancho, sobre todo si se duerme acompañado. El colchón debe medir lo suficiente como para que dos personas puedan tumbarse con los brazos detrás de la cabeza sin que sus codos se toquen.

Somier

Otra de las dudas más habituales a la hora de comprar o renovar una cama es la de si es mejor un somier de lamas o una base tapizada. Los somieres de lamas permiten una mayor aireación, pero eso solo era recomendable en colchones antiguos cuyos materiales y tejidos necesitaban una mayor ventilación. Uno de sus mayores inconvenientes es que entre las lamas queda una superficie del colchón sin sujeción y eso favorece que este se deforme y se hunda. Las bases tapizadas son actualmente la mejor opción para colocar el colchón, ya que están realizadas con una tabla firme y plana recubierta de un tejido transpirable, por lo que soportan el peso del colchón y de la persona de una forma uniforme.

Almohada

La calidad y forma de una almohada es tan importante como la del colchón, por eso es importante fijarse en si es el modelo adecuado, sobre todo si te despiertas con el cuello y los hombros doloridos. Si quieres garantizar un buen descanso, fíjate en las opciones que hay en el mercado y busca una almohada ergonómica que consiga alinear cabeza, cuello y columna vertebral. Al igual que pasa con los colchones, el grosor y firmeza de una almohada dependen de las preferencias de la persona que la va a usar, pero también de las posturas preferidas para dormir.

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