¿Qué es el bruxismo y cuáles son sus síntomas?

Autor: Comentar
Comparte este artículo
En muchas ocasiones, hay problemas bucales a los que no se les da una pronta atención y a la larga pueden acarrear una serie de inconvenientes que no son agradables.

 

El bruxismo es uno de esos casos. Es un trastorno que hace que se aprieten o rechinen los dientes de forma involuntaria y prolongada. Lo más habitual es que se haga mientras se duerme, pero también puede ocurrir inconscientemente a lo largo del día.

Apretar la dentadura en determinados momentos como, por ejemplo, cuando se realiza un esfuerzo físico o se reprime algún tipo de emoción es normal, pero cuando es más frecuente e intenso se debe recurrir a un especialista.

En la Clínica Enrile, que cuentan con más de 25 años de experiencia en odontología, recuerdan que hay que acudir al dentista para hacerse revisiones periódicas y así, poder diagnosticar de manera precoz si se padece bruxismo. En esta clínica dental en Huelva aconsejan mantener una buena salud bucodental para evitar problemas mayores.

Los síntomas más habituales son dolor en los músculos de la mandíbula, desgaste del esmalte y sensibilidad dental, y anomalías o fracturas en los dientes, pero también puede producir alteraciones en el sueño y dolores de cabeza, cervicales y espalda.

Si se presenta alguno de los síntomas más frecuentes es vital acudir al dentista para que se pueda comenzar el tratamiento más adecuado.

¿Cuáles son sus causas y cómo puede tratarse?

Se calcula que en España, un 8% de la población padece bruxismo por la noche y durante el día afecta a un 20% de los adultos y un 12% en niños. Los expertos coinciden en que se desconoce el origen real y que puede deberse a una combinación de múltiples factores tanto físicos, psicológicos como genéticos.

Las principales causas son el estrés, la ansiedad y los trastornos del sueño, pero existen otros factores como una alineación inadecuada de los dientes, una mala alimentación, malas posturas o trastornos respiratorios mientras se duerme como la apnea del sueño, entre otros.

En cuanto a los tratamientos, los casos leves es muy posible que no necesiten ser tratados, pero sí es importante mantenerse atento a los posibles síntomas por si en algún momento se agrava.

El procedimiento más habitual es colocar férulas oclusales o de descarga para utilizar durante las horas de sueño. Esta funda dental se ajusta a la dentadura, y consigue reducir el desgaste y relajar la musculatura de la mandíbula. No elimina el bruxismo pero sí rebaja sus efectos negativos.

Lo cierto es que lo más importante para tratar este trastorno es identificar los posibles factores que llevan a padecerlo.

En los casos en que el bruxismo esté asociado a la ansiedad, el estrés o se es una persona muy nerviosa, es recomendable realizar paralelamente algún tipo de técnica de relajación para conseguir relajar la mandíbula. También puede ayudar la fisioterapia craneal, una terapia psicológica e incluso si fuera necesario, algún tratamiento farmacológico para disminuir estas causas.

Cuando la maloclusión dental, una incorrecta alineación de los dientes, es la causa del bruxismo, se puede corregir con ortodoncia y en casos de desgaste o pérdida de piezas dentales, hay que recurrir a una rehabilitación protésica.

Consejos para prevenir o ayudar a tratar el bruxismo

Como hemos apuntado anteriormente, la visita de manera regular al dentista, al menos una o dos veces al año, puede ser determinante para obtener un diagnóstico precoz.

Por otra parte, es aconsejable reducir el consumo de sustancias estimulantes por la noche como el café, el té o las bebidas energéticas, realizar cualquier actividad que ayude a calmar el estrés o la ansiedad y dormir las horas adecuadas manteniendo una buena postura corporal.

Por:
Etiquetas:
Categorías: Tratamientos
0 Comentarios Enviar un comentario


cuatro × uno =