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Ejercicios adecuados para aliviar las ganas de fumar

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El ejercicio tiene una serie de beneficios para aquellos que abandonan el hábito de fumar; cuando se sienten deseos de este tipo, basta con participar en actividades físicas, lo que hará que se reduzcan o eliminen los antojos de tabaco rápidamente.

Muchas personas ganan peso cuando dejan de fumar, debido en parte a los cambios en el metabolismo, pero también porque la persona se siente con necesidad de sustituir la actividad de funar por la comida, para calmar la sensación de ansiedad.

Los ejercicios de respiración, ayudan a aliviar las ganas de fumar, como son:

Técnica de la conciencia de la respiración

Siéntate en una silla con la espalda recta, pero con tu cuerpo relajado; cierra los ojos y trata de eliminar cualquier tensión de tu cuerpo. Coloca las manos en la parte baja del estómago y siente cómo el área se mueve  con cada respiración.

Coloca una palma sobre tu pecho y la otra sobre el abdomen. Inhala lentamente por la nariz y visualiza  el aire que se desplaza hacia abajo a tu área abdominal. Asegúrate de que tu boca, mandíbula y  lengua permanecen relajado y luego exhala por la boca;  continúa el ejercicio hasta que las ganas de fumar pasen y concéntrate en la respiración.

Ejercicio de respiración natural

Relaja tu cuerpo e inhala y exhala con la nariz. Inhala lentamente durante unos 10 segundos y visualiza el envío del  aíre a la parte  inferior, media y superior de sus pulmones; sosten  la respiración por varios segundos y exhala lentamente, manteniendo tu pecho y abdomen  relajados. Relájate durante unos segundos y  repite el ejercicio.

Ejercicio de actividad respiratoria de fuelle

Sentado o acostado, con  la columna vertebral recta, inhala y exhala por la nariz tan rápido como puedas;  visualízate  bombeando aire en un neumático, y continúa  la actividad durante unos 15 segundos, agregando tiempo si lo deseas, pero nunca rebases el minuto.

Técnica de respiración simple

Siéntate en un sillón con las manos sobre las piernas, y respira profundamente por la nariz. Exhala completamente y céntrate en vaciar los pulmones, relajando la parte superior del cuerpo, incluyendo los hombros.

Exhale lentamente por la nariz mientras cuenta hasta cinco, aprieta los músculos de la zona abdominal y extrae el diafragma hacia la columna vertebral para ayudar a eliminar el aire de los pulmones, y haz una pausa de dos segundos al final de la espiración. Inhala lenta y profundamente durante unos cinco segundos y concéntrate en la expansión del bajo vientre. Exhala lentamente y cuenta hasta cinco.

Fuente Imagen ThinkStock.