
Uno de los principales problemas de huesos es la fractura de cadera. Se trata de algo bastante frecuente en personas mayores cuando los huesos se han ido debilitando sobre todo en mujeres que padecen una pérdida de tejido óseo a partir de la menopausia como consecuencia de un cambio hormonal -un 3% de los mayores de 80 años-.
Un tejido óseo extremadamente deteriorado es aquel que padece osteoporosis por la descalcificación de los huesos, que suele ser la causa de la fractura de cadera en el 90% de los casos. La cabeza del fémur, la parte del hueso que está en contacto con la pelvis, se rompe. La pierna se gira hacia fuera, lo que nos puede dar una idea del tipo de lesión que ha sufrido. Los servicios sanitarios son los encargados de mover al paciente y desplazarlo hasta el centro hospitalario más cercano.
Una fractura de cadera debe ser tratada como una urgencia y operada en el menor tiempo posible dentro de las 24 horas posteriores a la caída, tras confirmarla mediante radiografía. Frecuentemente, debido al deterioro de los huesos, la intervención requiere el implante de una prótesis de cadera que, hoy día, gracias a los avances médicos, suele dar excelentes resultados y se realiza sólo con anestesia epidural. En tres meses, si la rehabilitación fisioterapéutica se realiza correctamente, el paciente puede volver a hacer su vida con cierta normalidad.
Por: Ana Belén Fernández
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