El síndrome de la hiperactividad es uno de esos problemas que muchos padres tienen entre ceja y ceja al ver a sus hijos incapaces de permanecer un minuto sentados. En algunos casos se trata de simple “chiquillería” (los niños no pueden estar quietos), y en otros de hiperactividad: cuestión de herencia. La genética es un factor clave en el desarrollo de esta conducta.

Son los niños los que más problemas presentan de hiperactividad (también llamada, formalmente, trastorno por déficit de atención o hiperactividad -TDAH-), y la herencia parece jugar un factor clave en el desarrollo de esta conducta que hace que te veas incapaz de parar de moverte.
De este modo, parece que el componente genético juega un papel importante en una enfermedad de la que todavía no se conoce demasiado, y que afecta entre el 8 y el 12 por ciento de la población infantil, cifras que siguen en aumento.
El componente ambiental y el biológico son otros de los factores que también pueden verse envueltos en la hiperactividad. El ritmo de vida de los niños y de sus familias, unido al mencionado componente genético parecen tener un peso importante en el desarrollo de la hiperactividad en la etapa infantil, un problema cuyas causas todavía andan un tanto difusas.
Por: Alejandro Castellón
Etiquetas: ADN, enfermedades, niños, salud
Categorías: Enfermedades hereditarias, General


