
La fruta y la verdura deben ser una parte imprescindible en nuestra alimentación. Dentro de ellas, la zanahoria es una fuente rica en vitaminas. Podemos tomarlas durante todo el año, aunque a finales de la primavera serán especialmente tiernas. Las zanahorias son fáciles de comer, además de ser digestivas.
La zanahoria nos ayuda a disminuir cualquier problema con la vista como la ceguera nocturna, la miopía o las cataratas ya que contiene betacarotenos, uno de los equivalentes vegetales de la vitamina A. También previene enfermedades cardiovasculares y algunos tipos de cáncer. Otra de sus indicaciones tiene que ver con la piel porque la protege de las radiaciones solares, a la vez que intensifica el bronceado.
Es mejor que raspemos la zanahoria en vez de pelarla, ya que la mayor parte de las vitaminas que la componen se encuentran bajo la piel. Contiene fibras, potasio, vitaminas C y K, calcio y ácido fólico. Las zanahorias se pueden comer enteras, ralladas, hervidas o salteadas, aunque es preferible comerlas en crudo porque así no pierden ninguno de sus nutrientes. Su tallo también se come pero rara vez se utiliza.
Por: Aida Gutierrez
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