

¿Qué síntomas presenta el latigazo cervical?
El latigazo cervical cuenta con unos síntomas bastante inequívocos. El síntoma principal es el dolor cervical que suele aparecer al día siguiente del accidente de tráfico. Este dolor se puede extender tanto al hombro como al brazo.
El latigazo cervical también tiene como síntoma la contractura muscular, así como la limitación de la movilidad en cuanto a las cervicales debido al dolor que se produce. Todo esto puede degenerar también en dolores de cabeza, así como tinnitus. En algunos casos puede llegar a desarrollar cierto hormigueo en manos y piernas, así como producir insomnio, ansiedad, incluso depresión.
A pesar de que como hemos dicho, se trata de un dolor benigno, para ciertas personas este dolor puede suponer un factor de riesgo. Este factor de riesgo sería si el dolor es inmediato tras el accidente, se tiene más de 65 años, se ha caído desde más de un metro de altura o la movilidad se encuentra muy limitada tras el accidente. En estos casos, es recomendable acudir al médico cuanto antes para evitar males mayores.
¿Cómo trata un fisioterapeuta el latigazo cervical?
El latigazo cervical tiene fácil solución gracias a los cuidados de un buen fisioterapeuta. Por supuesto, la eficacia del tratamiento mejorará cuanto antes se trate el problema. Para buscar la mejoría, el fisio dispone de muchas soluciones a la medida, como por ejemplo puede ser el uso de masajes, la utilización de ultrasonidos o también la de corrientes.
Para tratar el problema, cada paciente dispondrá de su propio programa que tratará de atender las características y magnitud del mismo. Este programa, por lo tanto, es específico y estará compuesto por una cantidad de ejercicios personalizados que tendrán como objetivo fortalecer la musculatura hasta poder recuperar la normalidad por completo.
El latigazo cervical puede llegar a ser más peligroso de lo que parece. Esto es debido a que muchas personas no lo dan la importancia necesaria y si no se logra una pronta y buena recuperación, se puede llegar a dar una atrofia muscular, convirtiéndose en un problema de mayor envergadura.
Siempre que se pueda y durante el tratamiento, se tratará de buscar reposo de más de 24 horas, además de la utilización de collarines blandos que traten de inmovilizar el cuello para evitar que el problema vaya a más. Con un poco de paciencia y cogiendo el problema a tiempo, el latigazo vertical se superará con facilidad.