Desde este blog de salud buscamos las mejores cualidades de los mejores alimentos, para saber qué comemos y qué deberíamos comer. En esta ocasión nos hemos centrado en una fruta que tiene una gran función hidratante, puesto que está compuesto principalmente de agua. Por ello, hablamos de los beneficios del melón, que tan apetecible es en los calurosos meses veraniegos.

Al hidratarte, el melón, después de una comida de verano, te refresca y es una fruta que apetece. Hay muchas formas de tomar o de combinar el melón, que se puede tomar desde un primer plato (el típico melón con jamón) hasta la clásica rodaja de melón, un postre que sienta muy bien después de una comida y tiene pocas calorías (unas 35 kcal por cada 100 gramos de melón).
Por ello, el melón conserva unas propiedades hidratantes y antioxidantes como fuente principal de su composición. El melón es una planta de la familia de las cucurbitáceas (al igual que el pepino, por lo que para muchos es una verdura y no una fruta) y tiene otras propiedades muy interesantes para el organismo, ya que también ayuda a prevenir el envejecimiento.
Otro factor a tener en cuenta es que el melón cuida la firmeza de la piel y puede ayudar a templar los nervios, gracias a la aportación de la vitamina B3. En definitiva, el melón es un alimento completo.
Por: Alejandro Castellón
Etiquetas: agua, frutas, Nutrición, Tratamientos
Categorías: Dietética, General


