votos
Contraindicaciones de la sauna

Después de analizar en este blog de salud cuáles eran los beneficios de la sauna, es interesante que nos centremos en conocer las contraindicaciones de la sauna, ya que, como podrás imaginar, las saunas no van igual de bien para todo tipo de personas y hay una serie de precauciones que debes seguir en tu relajante estancia en una sauna.
En primer lugar, vamos a centrarnos en las cosas que NO puedes hacer en una sauna. No entres en la sauna si tienes hambre, si has comido hace tiempo o si acabas de comer y tienes el estómago lleno. Tampoco debes entrar en la sauna si estás cansado.
No debes beber líquidos durante el tiempo que estés dentro de la sauna, ya que no liberarás toxinas del organismo, así como tampoco tienes que frotarte el sudor, déjalo fluir libremente. Por supuesto, ni se te ocurra hacer ejercicio físico dentro de la cabina de la sauna. No te duches con agua caliente al terminar ni estés más de 15 minutos por sesión (en un máximo de tres sesiones).

Pese a que mucha gente piense que la sauna es buena para la piel, en realidad, el efecto que produce sobre la piel no suele durar más de cinco horas, por lo que transcurrido este tiempo, la piel vuelve a su estado natural. La sauna tampoco está recomendada para personas con enfermedades pulmonares, como la bronquitis.
Hay que llevar zapatillas para evitar coger hongos y no sentarse en los bancos sin una toalla, para evitar alguna infección.
Todo esto contrasta con los beneficios.



(3 votos, puntuación: 4 / 5)



