La salud ambiental está jugando un papel importante en el mundo contemporáneo. Las grandes ciudades soportan niveles de contaminación muy severos, lo cual empeora los pronósticos de enfermedades como asma o Epoc. Desde este blog de salud repasamos la contaminación ambiental: no sólo el aire está contaminado.

Y los ríos, los mares, el suelo,… La contaminación ambiental nos golpea a través de múltiples factores, pero lo peor es que no somos conscientes de ello. Vivir en una gran ciudad implica soportar niveles de contaminación extremos: el aire y el ruido son los que más se dejan notar.

Por tanto, podemos decir que, en términos generales, el aire es el principal foco de contaminación ambiental: el humo de los tubos de escape de los coches, de los cigarros o de las fábricas son los mayores responsables de ensuciar el aire que respiramos.
Ahora bien, no sólo el aire está contaminado, ya que, por desgracia, el agua de mares y ríos también sufre la contaminación ambiental. En este caso, la contaminación procede de los desechos o de los drenajes, y la cantidad de mercurio en mares y en peces se dispara. Por su parte, el suelo también está contaminado, fomentado por la acumulación de residuos sólidos.

Junto a ello, la contaminación acústica es otro de los factores que más se dejan notar en las ciudades, afectando a nuestro organismo más de lo que pudieras creer: desde pérdida de audición hasta problemas en el sistema cardiovascular o digestivo.
Por: Alejandro Castellón
Etiquetas: salud, Salud Ambiental
Categorías: Enfermedades respiratorias, General

