La importancia del desayuno es tal, que parece que estamos más que acostumbrados a escuchar cuáles son sus beneficios, algo que ya hemos hecho en alguna ocasión en este blog de salud. Ahora incidimos en la importancia de un desayuno completo para empezar bien el día.

Ten en cuenta que el desayuno es la primera comida del día y, por ello, tiene que ser completa. Por ello, un desayuno completo se compone de la mezcla de lácteos como leche o yogures, fruta variada, zumos, tostadas, cereales, mermeladas, reduciendo al máximo la bollería industrial en la medida de lo posible.
Hay algunos hábitos alimenticios saludables que deberías incorporar a las primeras horas del día. Tomar algunos nutrientes como Vitamina C o una pequeña porción de fruta, es importante para afrontar el día. Si a esto le añadiéramos el hábito de tomarnos todas las mañanas un vaso de agua en ayunas, el cual ayuda a limpiar nuestro aparato digestivo, estaríamos con ello mejorando cualitativamente nuestro hábito matinal.
Es decir, un desayuno completo es esencial para empezar bien el día, para llenar nuestro depósito de energía que nos permita calibrar durante toda la jornada. De hecho, los expertos nutricionales coinciden en la importancia de que todos debemos recargar tanto nuestra mente como nuestro cuerpo, antes de esperar a la hora del almuerzo. En este sentido, el desayuno cobra mucha más importancia de la que se le da.
Por: Alejandro Castellón
Etiquetas: Alimentación, salud, Salud Ambiental
Categorías: Dietética, General, Nutrición


