
No se muy bien por qué, pero en los últimos años el número de niños celíacos ha aumentado en España. Tener un hijo celíaco modifica la rutina alimentaria que se ha de seguir en un hogar, por lo que se puede decir que la familia empieza una nueva etapa en su vida. Para detactarlo, desde este blog de salud buscamos cuáles son los síntomas del niño celíaco.
La celiaquía es una enfermedad crónica intestinal, que se fundamenta en la intolerancia al glutén. Esta intolerancia afecta al intestino, que no es capaz de absorver los nutrientes esenciales de los alimentos. Por ello, se producen diarreas, dolores abdominales o pérdida de peso. Uno de los factores que hace que el número de niños celíacos haya aumentado no es otro que en la actualidad se estudia esta enfermedad, cosa que hace unos años no se hacía.
En ocasiones, es difícil distinguir los síntomas de un niño celíaco con los síntomas de un trastorno digestivo común. Es habitual que el niño tenga dolores de barriga en ambos casos, y ganas de ir al baño justo después de comer. El truco para saber si es celíaco es fijarse si le entran ganas cuando come determinados alimentos, como leche, trigo, centeno o cebada (es decir, aquellos que llevan gluten).
Es más fácil en los niños pequeños, ya que los bebés tienen su fundamento alimenticio en la leche, por lo que una intolerancia al glutén es más fácil de detectar. Cuando empiezan a comer papilla o cereales, hay que estar atentos para ver como reacciona el organismo, por si tuviera diarrea.
Lo más habitual es que el niño celíaco adelgace, aunque coma bien. Fíjate en el color de las heces, que pueden adoptar un color pálido o blanquecino.


